Batalla por Florida
MIAMI - El republicano John McCain buscó el lunes el apoyo de los votantes estadounidenses de origen cubano, y contó con el respaldo de líderes de ese sector para ayudarlo a ganar el estado que en el 2000 le dió la ajustada victoria al presidente George W. Bush.
McCain llegó a Miami tras su gran triunfo del sábado en la primaria republicana de Carolina del Sur, la primera batalla en el sur estadounidense en la carrera por obtener la nominación partidaria para la elección presidencial de noviembre. Florida celebra el 29 de enero la próxima gran contienda republicana.
El senador por Arizona hizo su primera parada en el restaurante Versailles, en el distrito Pequeña Habana (Little Havana), donde fue recibido por música de salsa y una humeante taza de fuerte café cubana.
Bastión de la comunidad de exiliados cubanos anticastristas, que ha sido uno de los pilares del Partido Republicano durante décadas, McCain brindó una conferencia de prensa con los congresistas Lincoln y Mario Diaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen.
McCain, ex prisionero de guerra en Vietnam, prometió no levantar el embargo que Estados Unidos dispuso sobre Cuba hasta que en la isla caribeña se lleven a cabo elecciones libres.
En declaraciones a una estación radial que transmite en español, McCain dijo también que un día, cuando La Habana sea libre, le gustaría enfrentarse a los cubanos que, según él, han torturado a algunos de sus compañeros prisioneros en Hanoi durante la Guerra de Vietnam.
Más tarde, en una conferencia de prensa, McCain no llegó a considerarse favorito en la primaria del estado, donde su rival Rudy Giuliani -ex alcalde de Nueva York- espera lograr un resonante triunfo en una comunidad que cuenta con una gran población de jubilados neoyorquinos.
McCain dijo que, sin embargo, su apoyo entre los cubano-estadounidenses le daba una dosis extra de confianza y destacó que una encuesta reciente lo mostraba al frente entre los republicanos en Nueva York así como en Florida.
RESPUESTA A NORRIS
Durante la conferencia de prensa, McCain le contestó al actor Chuck Norris, que se refirió a la edad del senador por Arizona y dijo que era muy viejo para gobernar Estados Unidos.
"Le voy a mandar a mi mamá, de 95 años, para que vaya y lave la boca de Chuck Norris con agua y jabón," dijo McCain.
El candidato, de 71 años, respondió de esa manera cuando se le preguntó sobre las declaraciones de Norris -un actor de películas de acción de Hollywood de 67 años que hace campaña a favor de Mike Huckabee- acerca de que era muy viejo para manejar el país desde la Casa Blanca.
"No elegí apoyar a John (McCain) porque me temo que el vicepresidente terminaría ocupando su puesto en una presidencia de cuatro años," dijo Norris el domingo durante un evento para recaudar fondos para Huckabee.
McCain sería el presidente de más de edad en asumir un primer mandato en Estados Unidos si es elegido.
Terra/Reuters
