Radomski entrega evidencia en contra de Clemens
17/7/2008 - 02:59(GMT)Nueva York (EEUU), 16 jul (EFE)- El distribuidor de esteroides convicto, Kirk Radomski, aseguró que entregó a los investigadores federales el recibo de un envío de paquetes de hormonas de crecimiento humano entregado en el domicilio del lanzador Roger Clemens en el 2002 o 2003.
De acuerdo con un reporte del The Daily News la presunta entrega fue entregada en el domicilio que el lanzador tiene en el estado de Texas.
Radomski, ex empleado de los Mets de Nueva York cuyos testimonios fueron una base importante del informe del ex senador George Mitchell sobre el uso de esteroides en las Grandes Ligas, recibió una pena de cinco años en probatoria. Radomski incluso comentó que encontró el recibo juntó con "siete u ocho" de otros peloteros.
Comentó que su televisor se descompuso y que al tratar de sacarlo de su domicilio encontró los recibos, por lo que el lunes los entregó a las autoridades federales correspondientes.
Clemens, ganador de siete premios Cy Young, se encuentra bajo investigación por perjurio tras haber declarado bajo juramento ante el Congreso que nunca usó esteroides ni hormonas de crecimiento, más conocida por las siglas en inglés HGH.
También negó que su esposa, Debbie Clemens, haya recibido inyecciones de la misma hormona antes de una sesión fotográfica para la revista Sports Illustrated.
Por su parte, Brian McNamee, entrenador personal de Clemens, aseguró ante el Congreso que el lanzador usó drogas para mejorar su rendimiento y que él se las suministró.
Ante el Comité de Reforma Gubernamental, Clemens y McNamee ofrecieron testimonios contradictorios entre sí sobre el presunto uso de esteroides por parte de la esposa del pelotero.
Mientras que McNamee asegura que la esposa del lanzador recibió las inyecciones en el abdomen en la recámara principal de la casa del matrimonio cuando Clemens observaba, el serpentinero dice que él no sabía nada al respecto.
El envío que hizo a la residencia de Clemens, contenía dos paquetes de la hormona del crecimiento humano, dijo Radomski, quien aseguró que hizo al menos otro envío al serpentinero, pero que no tiene recibos adicionales.
"Los investigadores sabían desde el primer día que yo envié el paquete a la casa de Clemens", dijo Radomski, quien agregó que "lo sabían antes de que el reporte Mitchell fuera dado a conocer y antes de que Brian testificara ante el Congreso. Así que no hay nada nuevo".
Comentó que en esos días el único problema que tuvo fue comprobar su testimonio, porque no encontraba el recibo, "pero accidentalmente ya lo encontré removiendo mi televisor descompuesto".
Radomski dijo que inmediatamente después de haber encontrado el recibo le llamó a Jeff Novitzky, investigador federal con base en San Francisco.
Al día siguiente Novitzky y Matthew Parrella, un asistente del abogado de San Francisco, se presentaron en el negocio de Radomski para recoger la evidencia.
Radomski dijo que Clemens, Andy Pettitte y Chuck Knoblauch nunca le pagaron directamente. Los tres eran clientes de McNamee, y los tres fueron nombrados en el reporte Mitchell.
"Brian siempre me daba el dinero", dijo y agregó que "nunca negocié directamente con Clemens ni hablé con Pettitte de manera directa al respecto. Ellos siempre lo hacían a través de Brian, quien me pagaba cuando me veía".
Radomski dice que no está seguro sobre la fuente de la HGH que envió a la casa de Clemens, aunque comentó que continuamente la conseguía de pacientes con SIDA que vendían un suministro mensual por más de 1.600 dólares. Aseguró que también buscó a fisicoculturistas como él en los gimnasios o en la calle para negociar.EFE vmc/jmc
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