Varios informes sobre las personas que carecen de seguro en Estados Unidos demostraron que estas no visitan regularmente al médico y que habitualmente dependen del sistema de emergencias, que en algunas ocasiones eleva los costos.
El sondeo del Commonwealth Fund halló, además, que el 35 por ciento de los adultos sin seguro y con patologías crónicas acudió a una sala de emergencia durante el 2005, estuvo hospitalizado por una o dos noches, frente al 16 por ciento de los pacientes con enfermedades crónicas que tenían seguro.