"Es una inconsciencia que empresas sin escrúpulos se llenen los bolsillos de dinero, mientras al mismo tiempo causan que los sueños de consumidores de convertirse en propietarios de sus viviendas se conviertan en verdaderas pesadillas", indicó Abbott.
Otro esquema de fraude frecuente que ha afectado a numerosos hispanos es la venta de casas en las que los vendedores no entregan el título de propiedad a los compradores, diciendo que lo harán cuando terminen de pagar la casa.
Generalmente se trata de transacciones dudosas en las que el comprador corre el riesgo de que nunca se le traspase el título. El vendedor fraudulento se queda con la propiedad y comúnmente hace aparecer los pagos recibidos del comprador como si fueran de renta.
Fraudes relacionados con títulos también incluyen la entrega de títulos falsos, y en general se orientan a familias de bajos ingresos a los que se les presenta el negocio como una supuesta oportunidad única de obtener una vivienda a bajo costo, tal como han reportado autoridades fiscales estatales.
El desconocimiento por parte de muchos hispanos sobre el rol que juegan las compañías de título en la compra-venta de propiedades facilita este tipo de fraudes.
Los consumidores deben asegurarse de que cada vez que realizan una compraventa de vivienda el título de propiedad sea revisado por una compañía de título autorizada y con reputación.