Si se tiene seguro del empleador, debe aprovecharse la opción
para asegurar a los familiares.
Por ejemplo, muchos trabajadores desconocen que aunque no estén
legalmente casados, las leyes de varios estados del país apoyan el
concepto conocido en inglés como "common law", que reconoce como
casados a personas en concubinato.
Los consumidores en estos casos podrían incluir a la pareja que
vive con ellos, al igual que a niños en el hogar, en los seguros de
salud del empleador, y muchas veces sólo se requiere una carta
notarial en la que se declare que se vive como tal.
El segundo frente son los programas del gobierno. Los niños en
particular están entre los grupos de personas con mayor índice de
ausencia de seguros de salud, y muchas familias no aprovechan los
Programas Estatales de Seguro Médico para Niños (SCHIP por sus
siglas en inglés).
Estos programas están diseñados para asegurar a niños de familias
cuyos bajos o medianos ingresos les impiden adquirir pólizas
privadas, y el rango de ingresos aceptable varía por estados.
En dependencia de la cantidad de miembros de la familia, personas
con ingresos moderados pero no demasiado bajos podrían calificar, y
en la mayoría de los casos, aunque los niños deben tener un número
de seguro social, no se les exige a los padres.