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Tendencias en traje de novia y novio
A la hora de elegir traje, cada novia escoge el suyo basándose en sus propios gustos personales, según datos facilitados por los organizadores de Bodas&Bodas, “y se percibe una cierta tendencia a la incorporación de pedrería en los vestidos de novia”.
Como complementos a resaltar están la utilización de plisados, volantes, superposición de distintos materiales y el retorno del velo. En las nuevas creaciones también crece la tendencia en aplicar telas de tipo lencero.
Por lo que respecta al traje del novio, se impone tipo levita, combinándolo con chalecos de fantasía, además de los trajes clásicos de toda la vida.
Tradiciones vs. innovación
Los tiempos cambian y también las celebraciones nupciales incorporan novedades hasta ahora propias de otros eventos. Aunque la tradición de lanzar arroz a los novios es una costumbre europea que se conserva desde la Edad Media como símbolo de fertilidad de la nueva pareja, también se comienza a incluir por ejemplo, pétalos de rosa.
No obstante, hay empresas que quieren ir más allá y sugieren que el tirar arroz en una boda puede “arruinar” su originalidad e invitan a romper con todo. Es el caso de “Torbellino Comunicación”, una empresa joven de Barcelona que quiere “acabar con los tópicos”, según asegura Mónica García-Nieto, una de sus responsables.
García-Nieto explica por ejemplo, que en una ocasión un pareja les solicitó organizar una boda con túnel del tiempo de por medio. Se trataba de trasladar a los invitados y los propios novios a la Edad Media. Buscar un castillo, las vestimentas propias de la época y todos aquellos elementos que permitiesen recrear una celebración propia de la época.
Otras posibilidades son por ejemplo, llegar hasta el banquete en helicóptero y luego, alcanzar el salón a caballo. Es un “lujo” que ofrece el Centro Ecuestre de Llavaneres, en Barcelona. El precio por este “capricho” subirá el gasto de la boda unos 1.500 euros.
Coches para todos los gustos
Otro de los elementos que no pueden faltar en una boda es el coche, el vehículo con el que los novios se trasladarán de un lugar a otro durante todo el día. Y para eso, como en cualquier otro aspecto, las alternativas son múltiples.
Entre las novedades presentadas este año en Bodas&Bodas, destacó la llamada “Limousine Hummer” , un coche con arraigo en ciudades como Los Ángeles, pero que en España todavía es un gran desconocido.
Disfrutar de este servicio puede costar entre 800 euros -1.200 dólares-, en el caso del paquete más sencillo hasta los 1.200 euros -1.800 dólares-. Todo dependerá de los extras como la decoración o el catering, que queramos incluir en él. El coche siempre comenzará el recorrido recogiendo a la novia en su domicilio y concluirá llevando a la pareja ya casada hasta el restaurante.
Para los más tradicionales siempre existen clásicos como un Rolls Royce años 50 o un Jaguar. Se puede viajar también en un Daimler Limousine como el que utiliza la Reina Isabel II en sus desplazamientos o en un Cadillac de la década de los 70. En estos casos, los precios pueden oscilar entre los 200 y 420 euros -300 y 620 dólares-.
Boda de película
Mención especial merece una réplica del coche en el Julia Roberts y Richard Gere grabaron una de las escenas más vistas de la historia del cine reciente, la que reproduce el momento en el que él, vestido de smoking, la lleva a ella, vestida de rojo, a ver “La Travista” de Verdi a la ópera.
Es el Cadillac Brougham Limousine, un vehículo con asientos de cuero en los que pueden acomodarse hasta ocho personas, con mobiliario interior en madera, cristales tintados, mesas de trabajo, teléfonos y mueble con bar. Todo un lujo que a primera vista, puede estar al alcance de casi todos.
Reportajes EFE