Londres baja los brazos en su lucha contra la anorexia en las pasarelas
Los intentos británicos para vetar a las modelos "talla cero" tenían el apoyo del gobierno laborista y de figuras de la moda británica, como el diseñador Gilles Deacon y la modelo Erin O'Connor, que han reconocido que la industria de la moda estimula "una obsesión poco saludable" con la delgadez, particularmente entre las jóvenes.
Asimismo, una Comisión independiente sobre la salud de las modelos, que fue convocada el año pasado por el BFC, recomendó prohibir en las pasarelas a las modelos extremadamente delgadas.
Esa Comisión, formada por psiquiatras, expertos en desórdenes alimenticios y figuras de la moda, fue creada después de que las Semanas de la Moda de Londres estuvieron dominadas en el 2007 por la controversia sobre las modelos superflacas, que se intensificó tras la muerte en 2006 de dos jóvenes modelos sudamericanas anoréxicas.
Los expertos se abstuvieron de recomendar que se prohíba desfilar a modelos cuyo Indice de Masa Corporal (ICM, un cálculo basado en la altura y el peso de la persona) sea inferior a 18, como lo hizo la pasarela de Madrid en el 2006.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un estándar normal de IMC de entre 18,5 y 25, y los médicos especializados asocian un ICM inferior a 18 con la malnutrición.
En cambio, propusieron que las modelos debían presentar, antes de ser contratadas, certificados de "buena salud" de doctores especializados en desórdenes alimenticios, que habrían tenido además que renovar todos los años.
Aunque las recomendaciones de esa comisión independiente no tienen peso legal, se esperaba que las agencias británicas de modelos acataran esas directivas, pese a que habían sido rechazadas por algunos creadores británicos, como el influyente Paul Costelloe.
AFP

(AFP)








