Dieta para la fertilidad: los nutrientes que necesitas para concebir
Cuando se trata quedar embarazada, el viejo dicho "eres lo que comes" parece ser cierto. "Lo que comes afecta todo, desde tu sangre y tus células hasta tus hormonas," dice Cynthia Stadd, una especialista en nutrición del Berkeley Center for Reproductive Wellness and Women's Health (Centro Berkeley para el Bienestar Reproductivo y la Salud de la Mujer) de la ciudad de Nueva York. De acuerdo con la Asociación Estadounidense del Embarazo, una organización sin fines de lucro que promueve la salud reproductiva, deberías dejar que transcurran de tres meses a un año para que los cambios alimenticios produzcan sus efectos. Pero si ya estás planeando concebir, no te preocupes: nunca es tarde para empezar. Lee nuestras sugerencias acerca de cómo llevar una dieta que te ponga en forma para la concepción.
Escrito por el equipo editorial de BabyCenter
- Beber alcohol con moderación
No obstante, si tienes ciclos irregulares (lo que podría hacer que sea más difícil saber cuándo estás ovulando) o en general tienes problemas para concebir, ve a lo seguro y evita el alcohol por completo. Aunque los estudios acerca de cómo el alcohol afecta la fertilidad no son concluyentes, algunas investigaciones muestran un ligero vínculo entre el beber y las dificultades para concebir. Cuando algunos investigadores daneses estudiaron a 430 parejas que intentaban tener su primer niño, observaron que que la capacidad de las mujeres de quedar embarazadas disminuía cuando consumían más alcohol. Las mujeres que tomaban menos de cinco vasos de bebida alcohólica por semana tenían una probabilidad dos veces mayor de quedar embarazadas que aquellas que bebían diez vasos por semana. (En este estudio no se encontró ninguna relación en los hombres pero esto no significa que ellos queden exentos, como se ve más abajo.)
- Controlar la cafeína
Eliminar abruptamente la cafeína puede provocar desagradables dolores de cabeza. Por ello, si decides abandonar por completo el hábito de la cafeína, deberías hacerlo de forma gradual. Reemplaza cada día un poco más de tu taza de café por café descafeinado, hasta que logres dejarlo por completo. Una vez que te hayas acostumbrado a vivir con poca o ninguna cafeína, quizás encuentres en la leche al vapor con un poquito de jarabe de un sabor determinado un buen sustituto del café, ¡y el calcio le hará bien a tu cuerpo!
Babycenter

(Jupiter Images)
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