Mutilaban a víctimas
Michael Mastromarino, cabecilla de la banda de delincuentes que vendía órganos -incluidos los del veterano periodista de la BBC Alistair Cooke- se declarará culpable la semana próxima en Nueva York, Estados Unidos.
La banda macabra llegó a cortar en trozos más de 1.400 cadáveres humanos. Luego vendían los huesos y los ligamentos, que eran utilizados en transplantes quirúrgicos.
El cuerpo de Alistair Cooke, un periodista de la BBC más conocido por su programa semanal "Cartas desde Estados Unidos", fue uno de los tantos mutilados por el grupo.
El abogado de Mastromarino, Mario Galuchi, le confirmó a la BBC que su cliente logró un acuerdo con la fiscalía, mediante el cual entonces se declarará culpable a cambio de una sentencia reducida.
Certificados falsos
Cuando Cooke murió de cáncer en 2004 su cuerpo fue trasladado a una casa funeraria en Manhattan.
Dos días después sus cenizas fueron esparcidas en el viento en el Parque Central de Nueva York. Pero más tarde, sus parientes se enteraron de que le habían quitado los huesos para venderlos a una compañía proveedora de partes corporales para trabajos dentales y ortopédicos.
Mastromarino pagaba a los dueños de las funerarias unos US$980 por cada cadáver y luego falsificaba la documentación necesaria para dar la impresión de que los familiares del fallecido habían permitido la venta de sus órganos.
Él y sus asistentes también falsificaban los certificados de defunción, modificando la causa de la muerte.
A pesar de que Cooke murió de cáncer a los 94 años, el documento decía que había fallecido a los 84 años de un ataque al corazón.
Mastromarino deberá pasar un mínimo de 18 años en la cárcel.
Terra USA/BBC Mundo
