El Presidente George Walker Bush vive sus últimos meses al frente del gobierno de Estados Unidos con una agenda de temas pendientes por tratar, entre los que destacan la situación bélica en Irak y Afganistán, el proceso de paz en Medio Oriente y la reforma migratoria.
De acuerdo con analistas, las metas que se deberá fijar el Presidente Bush para estos meses tendrán que ser modestas y ajustadas a su reducida influencia política.
A nivel internacional la agenda de Bush parece marcada por su intención de lograr avances en las negociaciones de paz en Medio Oriente, mientras lidia con dos guerras: en Afganistán y en Irak, y con una tensionante situación en Pakistán tras el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto.
A nivel interno poco parece que podrá hacer el presidente. La reforma a las leyes de inmigración ha naufragado, y es muy difícil reflotarla en un año electoral donde será uno de los principales temas de debate.
Uno de los hitos que marcarán el último año del gobierno de Bush será seguramente la comparecencia, en marzo próximo, del general David Petraeus, comandante de las tropas estadounidenses en Irak, y del embajador de Estados Unidos en Bagdad, Ray Crocker.
Ambos deberán ofrecer al Congreso una actualización de lo que ocurre en la nación árabe.
Así que el nuevo inquilino de la Casa Blanca, que deberá tomar posesión en enero del 2009, ya tiene tarea desde antes de iniciar su mandato.
Guerra en Irak
El estira y afloja del fin a la guerra y la presencia de tropas en el país árabe seguirá pendiente entre los demócratas y republicanos, que hasta ahora no han logrado un consenso respecto al conflicto en Irak.
Los aspirantes presidenciales de ambos partidos se han pronunciado a favor o contra de la guerra, y tal parece que la problemática deberá fluir en base al apoyo que les dé el Congreso, de mayoría demócrata.
Reforma migratoria
El compromiso de Bush en una reforma migratoria no es cuestionable. Está a favor de una política más liberal que reconoce la necesidad de importar fuerza de trabajo.
El problema está en su propio partido Republicano y en los sectores proteccionistas del Demócrata. Con este Congreso controlado por la oposición habrá que esperar hasta noviembre para ver algo concreto.
América Latina
A pesar de los pocos logros del gobierno de Bush en sus relaciones con países de América Latina, la buena señal es que al menos la gira que tuvo el presidente en 2007 demuestra que Washington sabe que hay que pensar más en la cuestión social y buscar otra política para la región.
Según los analistas en Washington, el cambio de actitud y el renovado interés de los funcionarios de Bush en América Latina se deben a la preocupación de una mayor influencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la región.
Medio Oriente
A inicios de 2008 el Presidente Bush emprendió una gira histórica por Medio Oriente, en donde visitó Israel por primera vez como mandatario estadounidense.
El presidente estadounidense dijo confiar en la capacidad y la voluntad de los israelíes y los palestinos para alcanzar un acuerdo de paz antes de que termine su mandato dentro de un año.
Terra USA/Osvaldo Valdéz