INDIA-ATENTADO
Nueva Delhi, 14 may (EFE)- La ciudad norteña india de Jaipur amaneció en toque de queda y de duelo por los 63 muertos en el atentado múltiple perpetrado anoche, que las autoridades vincularon hoy con algún país "vecino".
La primera ministra del estado de Rajasthan, Vasundhara Raje, cifró en 63 las víctimas mortales -entre ellos siete mujeres y ocho niños- y en un centenar los heridos por la explosión de ocho bombas en varios puntos del casco viejo de Jaipur, la amurallada "ciudad rosa".
Distintas fuentes diplomáticas consultadas por Efe dijeron que no hay extranjeros entre las víctimas del atentado, extremo confirmado después por la Policía, que informó de que todas fueron indias.
En rueda de prensa en Jaipur, Raje aseguró que las autoridades disponen de "unas pocas pistas" que están siendo investigadas y que aún es pronto para acusar a ningún grupo terrorista en concreto, según la agencia PTI.
El viceministro indio del Interior, Sriprakash Jaiswal, aseguró a la prensa en Delhi que el atentado es el resultado de una "conspiración muy bien planeada" cuyo objetivo era instigar la animadversión entre las comunidades hindú y musulmana de Jaipur.
Jaiswal sugirió que hay vínculos entre los terroristas y algún estado vecino de la India, aunque prefirió no concretarlo y anunció que pronto se destapará a los culpables.
El Gobierno "tiene pistas sobre los elementos que están detrás del ataque, pero no lo vamos a revelar ahora. La investigación aún está en marcha", dijo el ministro del Interior, Shivraj Patil, según la PTI.
Fuentes de Interior acusaron anoche del ataque al grupo islámico Harkut-ul-Jehadi Islami, con base en la vecina Bangladesh, pero hoy sus responsables evitaron las preguntas al respecto.
Raje, por su parte, reclamó leyes más estrictas contra el terrorismo para Rajasthan, recordando que el estado -principal destino turístico de la India- comparte una larga frontera con Pakistán, país rival de la India.
Durante toda la noche, los médicos de los dos hospitales de Jaipur que acogieron a los heridos han operado a los más graves.
Un total de 44 víctimas mortales han sido identificadas, según Raje, y sus cadáveres entregados a las familias, que hoy comenzaron las ceremonias de cremación en la devastada ciudad.
Las calles de Jaipur, no sólo de su atacado casco histórico, estuvieron hoy prácticamente desiertas, con comercios, escuelas y oficinas cerrados y un toque de queda impuesto durante nueve horas para evitar incidentes de violencia en represalia por el atentado.
El Gobierno de Rajasthan pidió al Ejecutivo central y al Ejército el envío de refuerzos para evitar disturbios.
"Los disturbios pueden ocurrir. Hasta ahora todos los sectores de la sociedad, hindúes y musulmanes, nos están ayudando, pero tenemos un deber de precaución porque el atentado buscaba alentar las pasiones comunales", dijo a Efe por teléfono el ministro de Interior rajasthaní, Hukmi Chand Kataria.
La Policía ha detenido a ocho personas -una de ellas un herido en los atentados y otra un conductor de "rickshaw", el popular triciclo indio- para interrogarlas.
"Todavía no podemos decir quién está detrás del atentado, pero sí sabemos que fue un grupo bien entrenado y que usó RDX para las bombas, al igual que sucedió en otro atentado en (el estado vecino de) Uttar Pradesh en noviembre del año pasado", dijo el ministro regional.
Jaiswal mencionó el RDX y también el nitrato de amonio como los explosivos probablemente empleados por los terroristas, que escondieron las bombas dentro de bolsos colocados en bicicletas, un vehículo de uso común en la India.
Los explosivos estaban cargados de metralla para causar mayor daño y fueron activados por temporizadores, según los investigadores, que han podido estudiar una novena bomba desactivada anoche por la Policía y mostrada hoy en imágenes por la televisión delhí NDTV.
El ministro Patil y la presidenta del gobernante Partido del Congreso, Sonia Gandhi, tienen previsto visitar mañana Jaipur.
El primer ministro de la India, Manmohan Singh, anunció hoy la concesión de indemnizaciones a las víctimas del atentado: 100.000 rupias (unos 1.600 euros) para la familia de los muertos y la mitad para los heridos graves, según un comunicado oficial. EFE ja/chs (con fotografías y audio)
Terra/EFE