Internacional
Por Zahra Hosseinian
TEHERAN (Reuters) - El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, calificó el miércoles de "un paso positivo" la participación de Estados Unidos en las conversaciones con Teherán la semana pasada sobre su polémico programa nuclear, así como una señal de respeto de su archirrival.
"Les recomiendo no arruinar este paso positivo (...) usando el lenguaje de los tiempos coloniales y amenazando," dijo Ahmadinejad en un discurso emitido por televisión.
Sin embargo, Ahmadinejad, que estuvo inusualmente amable en sus comentarios sobre un representante de un país que los líderes religiosos iraníes ven como "el Gran Satán," dejó claro que Teherán no detendrá su programa atómico que Occidente sospecha que apunta a fabricar bombas.
Irán dice que sólo pretende generar energía.
En la reunión del sábado con el jefe negociador nuclear de Irán en Ginebra, seis potencias mundiales dieron a Teherán dos semanas para responder a los llamamientos a refrenar sus actividades nucleares o enfrentarse a más sanciones.
"Si imaginan que a través de amenazas, sanciones y presión pueden hacer que la nación iraní se retraiga, están cometiendo otra vez un error," dijo Ahmadinejad en la ciudad de Yasuj, en el sur del país.
En un cambio de política, el alto diplomático estadounidense William Burns se unió al jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, y enviados de China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania en la reunión de Ginebra el 19 de julio.
Algunos medios iraníes han interpretado el cambio de política de Estados Unidos como una victoria para Irán.
Sin embargo, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, dijo el lunes que Irán se estaba demorando y que debía dar una "respuesta seria" dentro del plazo dado por las potencias, que le han ofrecido incentivos comerciales y técnicos si Teherán detiene sus actividades de enriquecimiento de uranio.
Rice agregó que el enviado de Irán para las conversaciones nucleares del sábado, el jefe negociador nuclear, Saeed Jalili, se implicó en temas de menor importancia en lugar de centrarse en la cuestión fundamental de la oferta del sexteto.
Ahmadinejad, sin embargo, hizo una valoración más optimista y describió las discusiones en Ginebra como "buenas."
En referencia a Burns, Ahmadinejad dijo: "Su representante en la reunión habló educadamente y de una manera dignificada, teniendo respeto por la nación iraní, y eso fue un paso positivo."
Con respecto a Washington, agregó: "Han dado un paso positivo hacia el reconocimiento de los derechos de la nación iraní, hacia la justicia, hacia la reparación de la imagen (de Estados Unidos) en el mundo."
La presencia de Estados Unidos en la reunión en Suiza llega mientras Washington considera abrir una sección de intereses en Teherán, lo que permitiría retomar el contacto diplomático.
(Escrito por Fredrik Dahl, Traducido por Servicio Online de Madrid)
Terra/Reuters