A juicio
Karadzic vivió durante años bajo un nombre ficticio y trabajó como médico de terapias alternativas, incluso lanzando un sitio de internet (http://dragandabic.com/) para publicitarse.
El detenido utilizaba gafas gruesas, abundante barba y cabello largo para esconder su famoso rostro.
Karadzic era muy devoto, ayunando todos los miércoles y viernes y en todas las grandes fiestas ortodoxas. Se movía con libertad alrededor de la ciudad, era habitué de una taberna de Belgrado, propiedad de un serbobosnio, que tenía un retrato suyo de la época de la guerra sobre la barra.
"Pidió un corte de cabello y una afeitada," indicó Vujacic. "Hoy espero verlo con su cabello corto y sin barba," agregó.
Vujacic añadió que apelaría formalmente contra la orden de extradición de Karadzic el viernes, cuando vence el plazo legal, para permitirle a su familia que lo visite.
Terra/Reuters
