América Latina
El presidente Rafael Correa negó el miércoles que el proyecto de Constitución elaborado por la Asamblea Constituyente consagre un "hiperpresidencialismo" como han afirmado sus opositores, que consideran que de aprobarse la nueva Carta Magna el mandatario tendría demasiados poderes.
Consultado en la radio Tropicana por las acusaciones opositoras, Correa respondió que "no existe tal cosa ... aquí no hay hiperpresidencialismo, aquí hay personalidad, y obviamente tengo una personalidad fuerte y un liderazgo fuerte".
"No puedo negar, soy líder, no soy de esos presidente taimados (solapados) ... (soy) un presidente con personalidad fuerte, y confunden personalidad fuerte con autoritarismo", afirmó.
Correa, que se define políticamente como un cristiano de izquierda, ha señalado que la nueva Carta Magna es una de las "más avanzadas del mundo" y la definió como un texto para "el siglo 21 ... una Constitución que será el instrumento fundamental para esta revolución democrática (de su gobierno), pacífica, pero revolución, un cambio radical, profundo y rápido de la estructura vigente".
El ex presidente Lucio Gutiérrez (2002-2004), en declaraciones a la AP señaló que "cuando a una persona se le da demasiados poderes y no tiene quien le controle, es tremendamente nocivo para un país y mucho más grave con una personalidad prepotente, como la del presidente de la república (Correa)".
"Estamos en contra de la nueva Constitución, queremos un presidente de la república democrático y no un monarca en el poder", destacó.
El asambleísta Lenin Hurtado, del Movimiento Popular Democrático, de izquierda, señaló que "no me parece que haya una amenaza ni mucho menos que deba preocupar al país, hay facultades que van en la línea de destrabar la administración pública, trabada en el pasado reciente, queremos facilitar la gobernabilidad".
En conversación con AP expresó que "no hay un hiperpresidencialismo como muchos quieren hacer aparecer, lo que hay son las atribuciones que debe tener un presidente de la república en un régimen presidencial".
El analista constitucional, Marco Morales, dijo a la AP que en la nueva constitución hay "un sobre fortalecimiento del sistema presidencial y muchas más facultades del ejecutivo que las que tenía antes, se debilitan el sistema de pesos y contrapesos, los frenos políticos, como había antes, entre el ejecutivo y el legislativo".
Aseveró que este nuevo esquema no contribuirá a la gobernabilidad del país porque "la gobernabilidad no está dada en la concentración del poder, sino en la participación democrática de los estamentos ciudadanos en ese poder ... la centralización del poder puede llevar a aberraciones".
Para el politólogo Hernán Reyes, los voces adversas a la nueva carta magna "van en contra de la posición política del presidente Correa".
La nueva Constitución comenzó a ser elaborada a partir de noviembre por la Asamblea Constituyente de 130 miembros, 80 de los cuales pertenecen al partido de gobierno Alianza País. Está previsto que el organismo apruebe el nuevo texto este jueves, el cual tiene que ser sometido a un referendo el 28 de septiembre para que la ciudadanía la apruebe o rechace.
En la nueva constitución se da al presidente la facultad de formular las políticas monetaria, crediticia, cambiaria y financiera, reservadas hasta ahora al Banco Central. El primer mandatario pueda disolver por una vez el Congreso y quitar a la legislatura la capacidad de designar a los titulares de organismos de control del estado como Procuraduría y Contraloría, y se abre la posibilidad de que el presidente tenga injerencia directa en esas designaciones.
Terra/AP