América Latina
Por Carlos Alberto Quiroga
LA PAZ (Reuters) - La Corte Nacional Electoral de Bolivia ratificó el miércoles la realización de un referendo revocatorio de mandato el 10 de agosto y dijo que una decisión en sentido contrario de una magistrada del Tribunal Constitucional era sólo una opinión personal sin efecto legal.
La declaración electoral parecía llamada a disipar la incertidumbre que surgió en el país altiplánico desde que la magistrada Silvia Salame dijera el martes que había ordenado suspender el proceso revocatorio, al que deben someterse el presidente Evo Morales y prefectos regionales.
"El organismo electoral prosigue, en el ámbito de su competencia, con todos los actos necesarios y convenientes para la debida aplicación y ejecución de la Ley de convocatoria a Referéndum Revocatorio para el día 10 de agosto," dijo la Corte Electoral (CNE) en un comunicado.
El referendo, propuesto inicialmente por prefectos opositores, se realizará según normas fijadas por el oficialismo y apoyadas contra todo pronostico por la oposición de derecha que controla el Senado.
Mientras Morales puede asegurar su mandato con poco más del 47 por ciento de los votos en el referendo, los prefectos necesitan más del 50 por ciento.
El presidente de la CNE, José Luis Exeni, acotó a reporteros que la posición del organismo "en ningún momento es desacato o desobediencia" al Tribunal Constitucional, pues considera que no había resolución judicial sobre el proceso revocatorio y que "la magistrada sólo emitió un pronunciamiento a título personal."
Exeni agregó que, aunque la magistrada Salame declaró haber ordenado la suspensión del proceso, la resolución escrita que ella misma hizo llegar a la CNE "en ninguna parte menciona la suspensión del referendo revocatorio."
Salame, actualmente la única magistrada del Tribunal Constitucional tras una crisis que dejó a ese organismo sin quórum para funcionar, dijo el martes que había ordenado la suspensión del referendo como consecuencia de la admisión de un recurso de inconstitucionalidad.
"La Corte Electoral no puede continuar con el referendo hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre la inconstitucionalidad o no" de la consulta, dijo la magistrada el martes en una declaración que fue aplaudida por sectores de la oposición conservadora que buscan bloquear la consulta.
El Gobierno, a través del ministro de Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce, calificó la declaración de Salame como "un acto fuera de la ley" y señaló que el Tribunal necesita tener al menos tres de sus cinco miembros para cualquier decisión, incluso para admitir demandas.
REFERENDO BAJO POLEMICA
El prefecto de Cochabamba, el ex militar derechista Manfred Reyes Villa, era la única autoridad regional que celebró públicamente la declaración de la magistrada y declaró que consideraba "definitivamente suspendido" al referendo.
Otros prefectos que pusieron reparos a la consulta del 10 de agosto no se pronunciaron de inmediato, pero la mayoría de los analistas parecía coincidir en que la magistrada Salame no lograría detener el proceso revocatorio.
"No debería haber polémica porque no hay una decisión del Tribunal sino una opinión individual de una magistrada," dijo el constitucionalista Carlos Cordero.
Carlos Bohrt, senador de la oposición y respetado jurista, sostuvo que la CNE "no está jurídicamente obligada a cumplir lo que dice una magistrada," pero advirtió la polémica "nos ha empujado unos metros más en este escenario de gran polarización donde ni el Tribunal o lo poco que queda de él esta afuera."
"En Bolivia estamos viviendo un momento excepcional, especialísimo, donde las leyes parecen haber pasado a segundo plano, donde ni siquiera las autoridades judiciales tienen cuidado en sus decisiones," añadió.
Morales, quien pondrá en juego en el referendo sus reformas de línea indigenista-socialista, guardó sorprendente silencio sobre el referendo, optando por hablar sólo sobre una campaña de alfabetización durante un discurso al mediodía en La Paz.
En una referencia previa al proceso revocatorio, en el que el oficialismo espera la caída de algunos de los prefectos regionales opositores que han bloqueado la gestión gubernamental con demandas de autonomías, Morales dijo estaba muy confiado en salir airoso de la consulta.
(Editado por Silene Ramírez)
Terra/Reuters