Negocios
SAO PAULO (Reuters) - La moneda de Brasil se debilitó el miércoles y la bolsa cayó, arrastrada por las acciones de Petrobras, que cedieron debido a un descenso de los precios del petróleo, y porque los inversores se mantuvieron cautos ante una esperada subida de las tasas de interés del banco central.
El índice Bovespa de la Bolsa de Sao Paulo bajó un 0,38 por ciento a 59.420,86 puntos, tras entrar y salir de terreno negativo durante la mayor parte de la sesión.
El índice ha perdido más del 8 por ciento en lo que va del año, debido a que las preocupaciones financieras mantuvieron a los mercados mundiales de acciones bajo presión.
La moneda brasileña, el real, cedió un 0,32 por ciento a 1,585 unidades por dólar, tras dos días cotizándose a su nivel más sólido desde el 20 de enero de 1999.
El mayor lastre para el Bovespa fueron los títulos del gigante petrolero estatal Petrobras, que cayeron un 3,55 por ciento a 36,10 reales, debido a que los precios del crudo se derrumbaron a un mínimo de seis semanas.
Las alzas de las bolsas internacionales limitaron las pérdidas.
Las acciones financieras de Estados Unidos escalaron por las expectativas de que los legisladores aprueben un plan de rescate para las empresas de financiamiento hipotecario Fannie Mae y Freddie Mac, y por la caída del petróleo.
Las acciones de bancos como las de Banco do Brasil y Unibanco también subieron, con ganancias de un 3,33 por ciento a 24,80 reales para Banco do Brasil, y del 1,48 por ciento a 21,21 reales para Unibanco.
Las acciones de la aerolínea Gol Linhas Aereas subieron un 9,33 por ciento a 16,88 reales, debido a que el precio del petróleo cayó a cerca de 124 dólares el barril. Las acciones de la aerolínea rival TAM ganaron un 4,51 por ciento a 33,60 reales.
Los títulos de la compañía papelera y de celulosa Suzano subieron un 5,65 por ciento a 26,20 reales, luego de que la compañía anunció que invertirá 4.800 millones de dólares durante los próximos siete años para más que duplicar su capacidad productiva.
(Por Renato Andrade y Ana Nicolaci da Costa. Editado en español por Javier López)
Terra/Reuters