América Latina
El canciller José Antonio García Belaunde dijo el miércoles que una carta de la Unión Europea dirigida a los países andinos sobre las nuevas leyes europeas de inmigración, tiene un "mensaje tranquilizador" para Latinoamérica y abre la posibilidad de un diálogo entre los dos continentes.
La UE reafirmó en la carta enviada en la víspera su "fuerte compromiso" con los derechos humanos y la lucha contra el racismo, la xenofobia y el tráfico de personas, y dijo que la intención del nuevo marco legal es armonizar las normas en los estados miembros y establecer "un conjunto de reglas claras, transparentes y justas".
En una entrevista concedida al sitio electrónico del diario Perú.21, García Belaunde destacó que "más allá de hacer un larga explicación sobre la naturaleza de la directiva del retorno y de las políticas de migración en general, (la misiva) abre la posibilidad de iniciar un diálogo al respecto".
Señaló que aunque la carta fue dirigida a los países andinos --Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú-- que habían expresado su preocupación por las implicancias de las nuevas leyes, ella también es extensiva a Latinoamérica.
La carta "va en la dirección de la propuesta que hice yo a la comisaria (europea de Exteriores Benita) Ferrero y que ella aceptó de abrir un foro de diálogo entre América Latina y Europa para el tema de migración", sostuvo el canciller.
Las nuevas leyes migratorias europeas desataron unánime rechazo en Latinoamérica por contemplar drásticas medidas como el confinamiento de inmigrantes indocumentados en centros especiales hasta por 18 meses.
Algunos gobernantes como el de Bolivia, Evo Morales, plantearon medidas de represalia como la suspensión de las negociaciones entre la Comunidad Andina y la Unión Europea sobre un tratado de libre comercio.
El congresista Wilbert Bendezú, vicepresidente del Parlamento Andino, opinó que la carta de la UE enviada a los países andinos no pasa de ser un "engaña-muchachos".
Criticó que Europa afirme que vela por los derechos humanos y al mismo tiempo dicte leyes que permiten el encarcelamiento de indocumentados.
"Qué compromiso con los derechos humanos puede existir", señaló Bendezú.
"Esto no es progresista, sino más bien es un retroceso en lo que concierne el estado de Derecho, porque no hay argumento que valga para recluir y criminalizar a una persona por el simple hecho de haber buscado un mejor porvenir", afirmó.
Terra/AP