América Latina
Brasil concedió el miércoles una licencia preliminar para la construcción de la planta nuclear de Angra 3, pero estableció rígidas condiciones ambientales que incluyen un manejo adecuado de los desechos y la protección de un parque nacional cercano.
El ministro del Medio Ambiente, Carlos Minc, quien se declaró opuesto a la construcción de la usina en el litoral de Rio de Janeiro, dijo que los requisitos serán similares a las exigencias que se harán para autorizar futuros proyectos energéticos de gran tamaño en el país.
Minc presentó una lista de 60 requerimientos incluidos en la licencia preliminar, que contemplan la contratación de una empresa independiente para el monitoreamiento del nivel de radiación, así como una propuesta para disponer de los desechos nucleares de la planta, que podría ser una mina de sal que pueda ser sellada.
También se exigirá el mantenimiento del vecino Parque Nacional Bocaina, así como el financiamiento del saneamiento ambiental de los municipios aledaños de Angra dos Reis y Paraty.
Minc consideró que el proyecto ambiental tendrá un costo de 100 millones de reales (62,8 millones de dólares) que se agregarán al valor de 7.300 millones de reales (4.620 millones de dólares) de la usina.
La licencia definitiva se otorgará cuando alguna empresa particular presente su propuesta para la construcción de la planta, contemplando las formas en que cumplirá los requerimientos establecidos en la licencia ambiental preliminar, explicó el ministro.
Angra 3, cuya construcción ha estado paralizada desde hace más de dos décadas por preocupaciones ambientales y su elevado costo, deberá estar en funcionamiento en 2013, con una capacidad instalada de 1.350 megavatios.
Terra/AP