MARRUECOS-CÁRCELES
Yunes Muyahid Rabat, 29 ago (EFE)- La prohibición oficial del uso del velo a las funcionarias de prisiones en Marruecos ha provocado una fuerte reacción del Partido Justicia y Desarrollo (PJD, islamista), que la calificó hoy de "infracción de los derechos individuales" y aseguró que va en contra de la religión.
El anuncio oficial fue divulgado esta semana por la agencia estatal MAP, que publicó un comunicado de la Delegación General de la Administración Penitenciaria y de la Reinserción que pide a los vigilantes que apliquen las disposiciones vigentes en reglamentos carcelarios.
Ese organismo oficial recordó que, según las leyes marroquíes, "el personal de las cárceles está obligado a usar un uniforme y a respetar todas las normas de una disciplina militar".
Pero, el profesor de Ciencias Políticas Ali Hami Eddin, miembro de la dirección del PJD, aseguró hoy a EFE que "no hay ninguna ley que obligue a las funcionarias a no usar el velo" Y añadió: "la Constitución, que es la ley suprema, reconoce que Marruecos es un Estado musulmán, y, en consecuencia, todas las demás leyes deben respetar la libertad religiosa de la persona".
Hami Eddin, considerado uno de los jóvenes moderados del PJD, subrayó que "el Estado no está obligado a imponer el velo a las mujeres musulmanas y, por lo tanto, tampoco puede impedir su uso", razón por la cual "está en situación de infracción de uno de los principios de derechos humanos cuando impide el uso del velo".
Para Hami Eddin, "existen países con tradición democrática como Gran Bretaña, donde se permite a los funcionarios militares o de seguridad usar sus símbolos religiosos con uniformes".
La medida anunciada por las autoridades marroquíes se conoce en el marco de un cambio más amplio en la política penitenciaria del país, después de la espectacular evasión de nueve presos, condenados por terrorismo, de la prisión central de Kenitra (a unos 40 kilómetros al sur de Rabat) el pasado mes de abril.
El Gobierno marroquí consideró en su momento, según su portavoz, el ministro de Comunicación, Jalid Naciri, que "las investigaciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad sobre esta fuga se centran en la posibilidad de que éstos contaran con ayuda en el interior y exterior de la prisión".
Semanas después de esta "gran evasión", el rey Mohamed VI cambió el estatuto de la administración penitenciaria, que se ha convertido en una delegación vinculada al primer ministro y nombró a Hafid Benhachem, antiguo director general de la Policía, alto responsable de esta nueva institución.
"Yo creo que hay una convicción errónea por parte del Estado, que considera el uso del velo como un 'símbolo' político o que puede ser una amenaza a la seguridad. Eso no es verdad", subrayó Hami Eddin, quien insistió en que "en todo caso el Estado no debe tomar una decisión contraria a las libertades individuales".
La presidenta de la Organización Marroquí de Derechos Humanos (OMDH), Amina Buayach, comentó a EFE que "la misión de reinserción en las cárceles obliga a los vigilantes -hombres y mujeres- a evitar los símbolos religiosos o ideológicos en su vestido para poder dialogar con todos los presos y solucionar los problemas dentro de la cárcel".
Y añadió: "el respeto de las libertades individuales es una filosofía global y no puede ser selectiva, según los casos", como hacen los islamistas en varias ocasiones.
El secretario general del PJD, Abdeliah Benkiran, llegó a interrumpir, en julio de 2001, una sesión del Parlamento cuando una periodista con cámara Amina Jabab grababa imágenes de un debate para la segunda cadena de la televisión marroquí 2M.
Benkiran protestó por permitir la entrada de la mujer en el Parlamento con una camisa sin mangas.
En declaraciones publicadas, el pasado 7 de agosto, por el diario marroquí "Le Matin", Benkiran justificó su comportamiento y aseguró que su protesta "no iba dirigida contra la periodista, sino contra el presidente de la sesión, que permitió que entrara en la sala".
El diario cercano al PJD, "Attaydid", prosigue hoy su campaña contra Hafid Benhachem al asegurar que las mujeres vigilantes de prisiones que usan el velo rechazaron la medida oficial y advierte que presentarán una querella judicial contra su administración.
Desde el anuncio de dicha medida, el PJD, partido que consiguió el segundo puesto en la cámara de representantes en las elecciones de septiembre de 2007, continúa, en nombre del Islam y del respeto de las libertades individuales, su campaña contra la decisión de la delegación de la administración penitenciaria. EFE.
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Terra/EFE