Comportamiento de niños autistas les genera discriminación
14/8/2008 - 04:11(GMT)
Cuando un niño de 13 años en Minnesota fue expulsado de la iglesia luego que los feligreses se quejasen de su comportamiento, el hecho expuso una dolorosa realidad que muchas personas no se atreven a reconocer: algunos niños autistas son revoltosos y exasperantes en público.
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El caso de Adam Race y otros como él ha puesto al desnudo sentimientos encontrados _tanto entre los padres de esos niños como otras personas_ sobre el comportamiento público de esos menores. Y ha desatado un debate sobre cuánta consideración una parte debe a la otra.
En el caso de Race, un juez coincidió con un sacerdote en Bertha, Minnesota, quien dijo que el adolescente de 102 kilogramos (225 libras) era revoltoso y peligroso, y ratificó una orden de restricción que le prohibe asistir a misa. El sacerdote dijo que Adam escupió, se orinó en los pantalones, hizo ruidos excesivos y casi atropelló a otras personas cuando salía de la iglesia tras el servicio.
Carol Race, la madre de Adam, dijo que las afirmaciones de la congregación son exageradas. Pero en una carta al diario Star Tribune of Minneapolis, JoAnn Brinda, de Minnesota, dijo que la familia Race debería tener más consideración hacia otros.
"No entiendo por qué familias que tienen un niño discapacitado que se comporta de forma ruidosa y abusiva se quedan en la misa, en la que todos los participantes están callados", escribió Brinda.
Susan Duclos de Peoria, Arizona, que escribe en el blog conservador Wake Up America, dijo que el caso es "una situación horrible en todo sentido".
"Yo he conocido algunas personas en mi vida que han tenido que lidiar con autismo de sus niños", dijo Duclos. "Es tan frustrante para ellos como para el público".
Terra/AP

(Jupiter.com)











