Julieta es una niña de 10 años que cultiva una amistad con Pedro y Cristóbal, dos niños un poco mayores que ella y herederos de la próspera hacienda "El Castillo".
Genaro Valencia, el padre de ambos, se opone esta amistad porque considera inferior a Julieta.
Cerca de "El Castillo" vive Gabriel Almada, un pintor que terminará haciendose cargo de la pequeña Julieta. De una manera desinteresada la lleva bajo su tutela a estudiar fuera del pueblo.
Así, con el paso de los años, ella se convierte en una brillante doctora. Movida por la nostalgia, decide volver al pueblo y ejercer allí su profesión.
Gabriel en su afán de protegerla decide seguirla. Instalados ya en el pueblo, el pasado revive las pasiones. En Genaro renace el odio hacia Gabriel, pues siempre supo que el pintor era el verdadero amor de su esposa Sofía.
Este odio es compartido por Pedro, quien alguna vez vió a Gabriel besando a su madre y ahora se siente herido al saber que su amiga de la infancia está bajo la influencia de un hombre que para él es, a todas luces, despreciable.
Genaro trae a "El Castillo" a su sobrina Nadia, con la idea de solucionar sus problemas económicos a través de la fortuna que la muchacha ha heredado.
Por su lado, Julia descubre que aquella amistad infantil con Pedro se ha convertido en un amor maduro y bien correspondido. Pero son separados por Nadia, quien ha puesto sus ojos en él.
Julieta, sola y herida se refugia en Gabriel, quien para entonces ya ha descubierto que aquél cariño paternal que sentía por la niña se ha convertido en una obsesión adulta por la mujer.
En Julieta se desatan sentimientos ambivalentes. Por Pedro siente la pasión desenfrenada, mientras que Gabriel le ofrece una amor tranquilo. Así, Julieta tendrá que decidirse por alguno de estos dos amores que la han "perseguido" toda su vida.


